La gobernabilidad es la disposición de la sociedad a aceptar los productos del sistema político y las decisiones de sus gobernantes y representantes políticos como vinculantes; la disposición de actuar y desarrollarse dentro de un marco institucional que considera adecuado.
La gobernabilidad depende de la capacidad de los gobiernos para conducir los procesos y a los actores sociales hacia los siguientes objetivos: El desarrollo socio-económico, la integración social y la consolidación de las instituciones democráticas; pero ajustándose a los procedimientos democráticos y resolviendo de acuerdo con ello los conflictos que surjan en torno a estos objetivos.
La gobernabilidad implica un equilibrio dinámico entre las demandas ciudadanas y la capacidad del gobierno para satisfacerlas. Los elementos constitutivos de la gobernabilidad son: 1) La eficacia, 2)La eficiencia, 3) La legitimidad. Bajo la óptica de estos elementos que componen la gobernabilidad, deberán de hacerse revisiones periódicas de las acciones de nuestro gobierno y tomando como un ejemplo de acción de gobierno municipal basta con la restauración de la fachada del portal municipal, habría que ponerla en tela de juicio bajo las siguientes interrogantes: 1).- ¿Quién lo solicitó y quiénes demandaron esa obra? 2.- ¿Es una obra necesaria? 3.- ¿Es eficiente? 4.- ¿Es eficaz? 5.- ¿Es legítima? Dando una respuesta a cada interrogante 1.- Es lógico que ningún grupo considerable de ciudadanos, demandó su remodelación, ya que son mayores las necesidades sociales de las cuales carecemos y de mayor importancia. 2.- No es una obra necesaria y máxime cuando no se ha dado inicio con las de urgencia y de mayor prioridad. 3.- No es eficiente ya que carece de un fin para dar un servicio social. 4.- No es eficaz porque no resuelve ningún problema ni da respuesta a ninguna demanda social. 5.- No es legítima, por no ser la respuesta a una solicitud o demanda generalizada de la ciudadanía.
De esta manera podemos concluir, que la “gobernabilidad” a la que estamos sujetos los ciudadanos del Municipio, está muy lejos de una verdadera gobernabilidad democrática y el ejércicio anterior, basta para poder ilustrar la reflexión. La única respuesta que podemos deducir es, que debido al “oficio” de la Señora Presidenta, ella trata de embellecer todo lo que tiene a su alcance, pero esto dista mucho de una gobernabilidad institucional.
Ahora bien, el desgastar la participación ciudadana para el pago de este “embellecimiento”, es un desgaste innecesario a la poca participación de la iniciativa privada, ya que esta debe ser, en la participación en los asuntos públicos de relevancia y de manera democrática para que pueda ser el mejor medio para construir una ciudadanía que a través de ella el ciudadano comprenda, prácticamente, sus derechos y responsabilidades sociales y cultive así el respeto a las instituciones que él ha contribuido a crear.



Comparte esta noticia