La elección del pasado domingo 16 de marzo de 2008, ha resultado ser una pesadilla tanto para los contendientes, como para el partido de la Revolución democrática, que al interior se deshace casi paulatinamente, por una parte por el comportamiento de sus dirigentes y por que también durante la jornada electoral para elegir a su líder nacional, resultaron una serie de tropelías que antaño ellos mismos han señalado como un cochinero, pero que a la postre como es un PRI, reciclado, pus conserva las truculencias del pasado, tal vez y hasta peores se ven ahora porque los otros partidos han avanzado en eso de cubrir las anomalías. Denunciaron una y otra parte, los seguidores de Encinas, así como los seguidores de Jesús Ortega, que existen casillas que no fueron instaladas, pero que reportaron votos, otras que resultaron casillas zapatos, todos los votos a favor de Jesús Ortega, lo que se antoja increíble, porque no puede ser o al menos resulta como le digo, que en una casilla, existan tan solo simpatizantes de un candidato, en este caso Jesús Ortega.
Amen de aquello, la compra de votos, la violencia durante la jornada electoral y mil más, son ahora elementos para debatir sobre la ilegalidad del proceso, que por si fuera poco, arrastró en s vorágine a los estados de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Aguas Calientes, Estado de México y el Distrito Federal, Entidades donde por ejemplo éstas dos últimas, son el bastión de otros partidos políticos para prestarle resistencia al PRD., con las cosas más en calma esta semana, seguramente el miércoles, habremos de conocer al ganador y como consecuencia nuevo líder nacional del Partido de la Revolución Democrática, el cual seguramente será atacado por Cuauhtemoc Cárdenas, al que se le considera líder moral del partido aunque a la postre creo que ya no lo es, en efecto es un elemento prominente del partido, pero ante las diversas corrientes al interior de este partido, así como de los personajes que han ingresado y que como consecuencia dieron como resultado la aparición de esas corrientes, hoy Cuauhtemoc Cárdenas, no es más líder moral, quienes le conceden tal privilegio es porque quieren llevar agua a su molino, tener espacios donde escribir, y como casi nadie está exento de caer en las manos de la adulación, pues Cárdenas acepta de mil amores esa adulación y se enseñorea en ella
En cuanto a los candidatos, Alejandro Encinas tiene el apoyo total e incondicional de Andrés Manuel López Obrador, pesa en su contra las huestes que dicho personaje tiene con elementos que dejaron muy mal parado al partido en pasado reciente, como es el caso de los millones de pesos en portafolios. Mientras Jesús Ortega de nueva izquierda, con menos elementos en contra pero con menor carisma, si bien no se erige ganador, tiene quienes se encargan de hacerlo aportando cifras y señalando acciones como las que comentamos al inicio y que abonan a su favor para ganar la elección, veremos el final que se dará esta misma semana cuando Arturo Núñez, anuncie al ganador.



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